Traición a la Patria

 

Hay un malentendido.

Entre los siglos XX y XXI el Ejército Peruano, por cada extranjero derribado, ha matado unos 200 peruanos. En tales circunstancias el acto más heroico que pude realizar un soldado peruano, es simplemente desertar.

Definitivamente no necesitamos un ejército propio. No después de este balance. Además, en caso de una guerra externa (que ocurren dos por siglo y no duran más de una semana) sería mucho más barato alquilarnos una buena armada para la ocasión. El dinero ahorrado en armamentos, sueldos y manutención de las tres Fuerzas Armadas, se podría reinvertir en tres de las debilidades de la vida civil: salud, educación y cultura.

 

Curiosamente el diccionario de la Real Academia Española establece una diferencia de clases con respecto al concepto de traición:

traición

1. Delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria.

alta traición

1. Traición cometida contra la soberanía o contra el honor, la seguridad y la independencia del Estado.

El Estado es entonces una categoría superior. Traicionarlo es más grave. Una lectura suspicaz podría también llevarnos a pensar que traicionar al Estado es un acto muy elevado. Más aún tratándose de un Estado que mata un promedio de 200 peruanos por extranjero derribado.

 

Tratando de entender qué hace a la patria inferior al Estado encontré algunos de sus déficits:

La patria no vende:

1. Tierra natal o adoptiva ordenada como nación, a la que se siente ligado el ser humano por vínculos jurídicos, históricos y afectivos. Nótese que no figura la gastronomía.

Es promiscua:

2. Lugar, ciudad o país en que se ha nacido.

Se refiere sólo al espacio físico. El parámetro de tiempo no cuenta en la definición. Tampoco hay fecha de caducidad. Los peruanos tenemos entonces más de una patria. Puede darse el caso de que un acto de fidelidad a una de las patrias constituya una traición a las otras.

Es inaccesible:

patria celestial: Cielo o gloria. No está probado que algún peruano la haya alcanzado.

Y si no pertenecemos a ella tampoco la podemos traicionar.

Es pequeña:

patria chica: Lugar, pueblo, ciudad o región en que se ha nacido. Calculemos, el Perú no es tan grande, si bien es una región muy hermosa. Si el Perú es la patria chica, ¿por qué tenemos que pedir permiso para viajar por la patria grande?

Y muy pocos quieren merecerla:

Merecer alguien bien de la patria: Hacerse acreedor a su gratitud por relevantes hechos o beneficios. Nótese que durante los siglos XX y XXI el Ejército Peruano no ha sentido la necesidad de hacerse acreedor.

 

Publicado en: ¿Y qué si la democracia ocurre? / ediciones Delmasacá / 80M2 Livia Benavides